
Una isla paradisíaca, desierta, donde arrivás y automáticamente olvidás todos tus problemas.
Sentís la fresca brisa en tu rostro, el sol en la cara, y te das cuenta de que desperdiciaste el tiempo... todo ese tiempo no viviste, tuviste una vida muerta. Te das cuenta de que eso es vivir, de verdad.
Un bosque lleno de árboles que te ofrecen una excelente sombra bajo la cual descansás y disfrutás del momento, mientras escuchás música y te llega el aroma de la carne asada.
Una carrera hasta el agua de metros y metros de largo, a través de la arena; una salpicada de agua tibia; una guerra de barro.
Gritos y risas que te quedan grabados durante años, cuando recordás aquel momento y pensás 'Fue tan lindo estar vivo...'
Gracias por ese maravilloso 27/02/2011 chicos; son lo más!

